Iron Maiden tiene canciones sobre de todo. Al bajista (y principal compositor) Steve Harris le gusta escribir sobre eventos históricos, episodios mitológicos, películas, novelas, lo que dé. Hablamos de una banda que grabó una adaptación en clave heavy metal del poema La balada del viejo marinero escrito por Samuel Taylor Coleridge en 1798; si eso no dice «de todo», no sé.
En esta ocasión, Steve Harris ofrece una canción basada en El nombre de la rosa, la primera novela de Umberto Eco, quien estaría cumpliendo 90 años hoy, 5 de enero, si no se hubiese muerto en 2016 (ni nunca). Naturalmente, la letra está llena de imágenes religiosas y específicamente católicas (si no leíste el libro ni viste la película, se puede resumir en muy grandes rasgos como: Inquisición).
Después de un minuto y medio de atmósfera y canto gregoriano, nos llega la primera estrofa. Quiero señalar algo que me parece curioso, incluso si me aleja de Iron Maiden por un momento:
Eleven saintly shrouded men
Silhouettes stand against the sky
One in front with a cross held high
Come to wash my sins away
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Once hombres con velos de santidad
Las siluetas se recortan contra el cielo
Uno al frente, sosteniendo una cruz en alto
Vienen a lavar mis pecados
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Las palabras que usa Harris para describir a estos clérigos me recuerdan muchísimo a ciertas líneas cerca del comienzo de mi canción favorita de todos los tiempos,
"Supper's Ready" de Genesis.
Six saintly shrouded men
move across the lawn slowly
The seventh walks in front
with a cross held high in hand | Seis hombres con velos de santidad
avanzan lentamente sobre el césped
El séptimo camina al frente
sosteniendo una cruz en alto |
Nadie está muy seguro de a qué hace referencia la imagen de los encapuchados en "Supper's Ready" (ni siquiera el mismo Peter Gabriel), pero es innegable que Harris tiene esa estrofa en la cabeza cuando nos presenta a sus inquisidores. Harris es un fan confeso de la era Gabriel de Genesis, y en ocasiones ha mencionado a "Supper's Ready" como una de las canciones que le cambiaron la vida (sentimiento al que adhiero por completo, aunque a mí no me lo pregunten tanto como a él).
Suficiente Genesis. Volvamos a Maiden. Musicalmente, esta canción no viene a aportar un sabor demasiado distintivo dentro del disco, y eso está perfecto. Escuchamos Iron Maiden porque queremos más de lo mismo, porque «lo mismo» nos encanta. Tiene el bajo galopante de Harris y los riffs agresivos pero melódicos de Janick Gers y Dave Murray, o sea que estamos bien. Pero, en otro aspecto musical, esta canción nunca tuvo oportunidad, y en ese sentido, estaba condenada desde el vamos: "Sign of the Cross" abre el disco The X Factor, uno de los más polémicos de la banda. Esto se debe a que es el primer álbum con el cantante Blaze Bayley, que entró en reemplazo del icónico Bruce Dickinson cuando éste se ausentó por un tiempo para explorar sus proyectos solistas. Blaze Bayley es un excelente cantante de metal, poderoso y con la actitud correcta, pero culpable, para muchos fans, del pecado definitivo: No ser Bruce Dickinson.
Bayley duraría un álbum más (Virtual XI, al que le fue aún peor que a The X Factor) antes de que Dickinson volviera a la banda para quedarse (hasta el momento). Personalmente, The X Factor me parece un disco más que decente. Iron Maiden es, para mí, una de esas bandas cuyo trabajo más flojo es mejor que el mejor de muchas otras.
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